¿Se pueden tener mascotas en un hyresrätt (piso de alquiler)? Una duda muy frecuente
Tener una mascota, como un perro o un gato, puede ser un enorme enriquecimiento en la vida. Pero ¿qué reglas se aplican realmente cuando vives en un hyresrätt (piso de alquiler)? ¿Se pueden tener mascotas libremente o existen limitaciones? Este artículo de Bofrid aclara los conceptos y te ofrece una guía completa sobre las normas relativas a los animales de compañía en los pisos de alquiler en Suecia.
La hyreslagen (la ley sueca de arrendamiento de viviendas) es relativamente imprecisa en lo que respecta a las mascotas. No dice abiertamente que estén permitidas ni prohibidas. En su lugar, corresponde al hyresvärd (arrendador o casero) decidir y regular esta cuestión, normalmente a través del contrato de alquiler. Esto significa que las reglas pueden variar mucho según dónde vivas y de quién alquiles. Por eso es fundamental que leas tu contrato con detenimiento antes de hacerte con una mascota.
¿Qué dice realmente la hyreslagen sobre las mascotas?
Como se ha mencionado, la hyreslagen (ley de arrendamiento) no ofrece una orientación clara sobre las mascotas. La ley se centra más bien en que el hyresgäst (inquilino) cuide bien la vivienda y no moleste a sus vecinos. Estos son dos aspectos importantes que hay que tener presentes cuando se trata de animales de compañía. Si tu mascota causa daños en el piso o molesta a los vecinos, por ejemplo con ladridos, pueden surgir problemas, independientemente de lo que diga el contrato de alquiler.
- Cuidado de la vivienda: El inquilino es responsable de mantener el piso en buen estado. Las mascotas que causan daños, por ejemplo arañando las puertas u orinando dentro de la vivienda, pueden hacer que tengas que pagar las reparaciones.
- Molestias: Según la hyreslagen, no puedes molestar a tus vecinos. Si tu mascota causa molestias, por ejemplo ladrando o aullando con frecuencia, el arrendador puede exigirte que soluciones el problema. En el peor de los casos, esto puede llevar a la rescisión del contrato de alquiler.
Por tanto, es importante que, como propietario de un animal, asumas la responsabilidad de tu mascota y te asegures de que no cause problemas ni a la vivienda ni a los vecinos. Una buena comunicación con el arrendador y con los vecinos también contribuye a una convivencia fluida y sin conflictos.
¿Cómo puede regular el hyresvärd las mascotas en el contrato de alquiler?
El hyresvärd (arrendador) tiene derecho a establecer reglas sobre las mascotas en el contrato de alquiler. Estas reglas pueden variar mucho, desde una prohibición total hasta permitir únicamente determinados tipos de animales. Es importante señalar que las reglas deben estar formuladas con claridad y no pueden ser discriminatorias. Un arrendador no puede, por ejemplo, prohibir todos los perros pero permitir los gatos sin una razón aceptable.
Ejemplos de cómo el arrendador puede regular las mascotas:
- Prohibición total: No se permite ninguna mascota en absoluto.
- Se exige autorización: El inquilino debe solicitar permiso para tener una mascota. El arrendador puede entonces hacer una valoración individual de cada caso.
- Limitaciones: Se permiten ciertos tipos de mascotas, por ejemplo gatos y perros pequeños, mientras que otras están prohibidas, como perros grandes o serpientes.
- Condiciones especiales: El inquilino debe cumplir ciertas condiciones, por ejemplo llevar al perro con correa dentro de la propiedad o recoger sus excrementos.
Es importante que, como inquilino, conozcas estas reglas y las cumplas. Si las incumples, puedes recibir advertencias y, en el peor de los casos, la rescisión del contrato. Como arrendador, es importante formular las reglas con claridad y comunicarlas a los inquilinos de forma inequívoca.
Ejemplos de formulaciones en el contrato de alquiler:
- "El inquilino no podrá tener mascotas en la vivienda sin la autorización escrita del arrendador."
- "Solo se permiten gatos y perros pequeños (de menos de 40 cm de altura a la cruz). El inquilino es responsable de que el animal no moleste a los vecinos."
- "El inquilino está obligado a recoger los excrementos de su perro dentro de la propiedad. El incumplimiento puede dar lugar a una advertencia."
¿Qué ocurre si consigo una mascota sin autorización?
Si consigues una mascota sin tener permiso del arrendador y existe una prohibición en el contrato de alquiler, corres el riesgo de incumplir el contrato. El arrendador puede entonces tomar medidas, por ejemplo darte una advertencia. Si no solucionas el problema, en el peor de los casos puede rescindir el contrato de alquiler. Por eso es muy importante que compruebes siempre qué reglas se aplican antes de hacerte con un animal.
Sin embargo, hay excepciones. Si el arrendador ha aprobado anteriormente que tengas una mascota, o si no existe ninguna prohibición en el contrato, puede resultarle más difícil exigirte que te deshagas del animal. Aun así, siempre es mejor mantener un diálogo abierto con el arrendador e intentar llegar a una solución que funcione para todas las partes. Si no estás seguro de qué se aplica en tu caso, puedes ponerte en contacto con Hyresgästföreningen (la Asociación Sueca de Inquilinos) para recibir asesoramiento.
¿Puede el arrendador negarme tener una mascota? ¿Qué derechos tengo?
El hyresvärd (arrendador) tiene derecho a negarte tener una mascota, especialmente si existe una prohibición clara en el contrato de alquiler. No obstante, hay situaciones en las que puede considerarse que el arrendador actúa de forma poco razonable. Por ejemplo, si tienes un perro de servicio o de asistencia. Un perro así suele ser necesario para que puedas llevar una vida independiente, y en ese caso al arrendador le resultará difícil negártelo.
Si consideras que el arrendador actúa de forma poco razonable, puedes contactar con Hyresgästföreningen (la Asociación Sueca de Inquilinos) para obtener ayuda. Pueden ayudarte a valorar tu situación y a averiguar qué derechos tienes. Es importante recordar que cada caso es único y que no hay ninguna garantía de que se te vaya a dar la razón.
Recuerda que una buena comunicación con tu arrendador es esencial. Intenta siempre mantener un diálogo abierto y honesto sobre tus deseos y necesidades. Quizá podáis llegar a una solución que funcione para ambos. Bofrid anima siempre a mantener una buena relación entre inquilino y arrendador.
¿Cuánto cuesta tener una mascota en un hyresrätt?
Un coste directo en forma de subida del alquiler es poco habitual, pero pueden aparecer costes indirectos. Si tu mascota causa daños en la vivienda, puedes verte obligado a pagar las reparaciones. Además, puede que tengas que pagar una limpieza adicional al mudarte. Por eso es importante que cuides bien tu vivienda y te asegures de que tu mascota no cause daños.
A esto se suman, naturalmente, los gastos habituales de tener un animal: comida, atención veterinaria y seguro. Es importante que puedas permitirte cuidar bien de tu mascota, tanto económicamente como en términos de tiempo. Antes de conseguir un animal deberías, por tanto, hacer un presupuesto y calcular cuánto te va a costar cada mes.
Sigue leyendo
- Pintar y empapelar en un hyresrätt 2026: tus derechos
- Contrato de alquiler antes de la mudanza: qué debes comprobar
- Contrato de primera mano o subarriendo: todo lo que necesitas saber
- Glosario del mercado del alquiler: conceptos que debes dominar
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Puedo tener un acuario en mi hyresrätt? Depende del tamaño del acuario. Un acuario pequeño no suele suponer ningún problema, pero uno grande puede ser problemático porque puede cargar mucho el suelo. Consulta con tu arrendador antes de instalar un acuario grande.
¿Qué hago si la mascota de mi vecino me molesta? Habla primero con tu vecino. Puede que no sea consciente de que el animal te molesta. Si eso no ayuda, puedes ponerte en contacto con tu arrendador. El arrendador está obligado a velar por que no se produzcan molestias en el inmueble.
¿Me pueden rescindir el contrato si mi mascota causa problemas? Sí, si tu mascota causa problemas graves, por ejemplo dañando la vivienda o molestando a los vecinos, pueden rescindirte el contrato. Por eso es importante que asumas la responsabilidad de tu animal y te asegures de que no cause problemas.
¿Qué ocurre si tengo un perro hipoalergénico? Aunque tengas un perro hipoalergénico se aplican las mismas reglas que a los demás perros. Es decir, necesitas la autorización del arrendador si hay una prohibición de mascotas en el contrato. Sin embargo, al arrendador puede resultarle más difícil negártelo, ya que puede ser necesario para tu salud.
Esperamos que este artículo de Bofrid te haya ayudado a entender mejor las reglas sobre mascotas en los pisos de alquiler. Recuerda leer siempre tu contrato con atención y mantener un diálogo abierto con tu arrendador. ¡Mucha suerte!




