Cuando llega el momento de devolver las llaves, siempre surge la misma pregunta: ¿esta marca en el suelo es «desgaste normal» o es un daño que hay que pagar? Para el hyresvärd (casero o arrendador) se trata de proteger su inversión; para el hyresgäst (inquilino), de recuperar su deposition (fianza). Entender la diferencia entre el envejecimiento esperado y los daños reales es clave para que el alquiler termine sin fricciones. Esto es todo lo que necesitas saber para evitar disputas innecesarias.
¿Qué es el desgaste normal?
Según la hyreslagen (ley de arrendamientos urbanos sueca), el inquilino tiene derecho a usar la vivienda para vivir en ella. Eso significa que ciertas huellas de uso son completamente naturales y no deben facturarse. Como regla general, todo lo que surge por el «uso normal» a lo largo del tiempo se considera slitage (desgaste normal). Esto incluye el deterioro gradual que se produce por el uso habitual de la vivienda. Es importante recordar que el inquilino no está obligado a devolver la vivienda como si fuera nueva.
Factores que influyen en la valoración del desgaste normal:
- La antigüedad de la vivienda: en un piso antiguo se espera más desgaste que en uno de obra nueva.
- La duración del arrendamiento: cuanto más tiempo haya vivido allí el inquilino, más desgaste es aceptable.
- Los materiales: algunos materiales son más delicados que otros. Un suelo de parqué, por ejemplo, se desgasta más rápido que uno de gres.
- El número de ocupantes: una familia con niños suele causar más desgaste que una persona sola.
Ejemplos de desgaste normal:
- Pequeñas marcas y agujeros de cuadros y estanterías (en una medida razonable). Un par de agujeritos de clavo es normal, mientras que un gran número de agujeros o taladros grandes puede considerarse daño.
- Leves rozaduras en el suelo donde han estado los muebles. Pueden ser «sombras» o arañazos superficiales.
- «Sombras» en el papel pintado donde han estado colgados cuadros o apoyadas camas. Es especialmente frecuente si el papel ha estado expuesto al sol durante mucho tiempo.
- Arañazos leves en la bañera o en el fregadero. Los arañazos superficiales que surgen con la limpieza normal son desgaste normal.
- Juntas del papel pintado despegadas o pequeños desconchones de pintura por la edad.
- Cuerdas o lamas de persiana rotas (siempre que no se hayan maltratado).
¿Cuándo se considera un daño?
Un daño suele producirse por negligencia, accidentes o un uso anormal. Si el inquilino ha incumplido su vårdplikt (deber de cuidado de la vivienda), está obligado a indemnizar. Se trata de deterioros que van más allá de lo que cabe esperar de un uso normal.
Ejemplos de daños indemnizables:
- Grandes manchas de grasa o pintadas extensas en las paredes. Aquí se valoran la magnitud y la posibilidad de reparar el daño.
- Muescas profundas en el parqué (por ejemplo, por objetos caídos o muebles pesados arrastrados). Aquí influyen la profundidad y el número de muescas. Alguna muesca aislada y pequeña puede considerarse desgaste normal.
- Papel pintado desgarrado (por ejemplo, por mascotas). Si se permiten animales, puede aceptarse cierto desgaste, pero no daños extensos.
- Cristales rotos o grietas en el lavabo o el inodoro. Son ejemplos claros de daños de los que responde el inquilino.
- Olor a humo o manchas de nicotina (si estaba prohibido fumar). Fumar en contra de lo pactado en el contrato de arrendamiento puede generar la obligación de pagar el saneamiento.
- Daños por agua causados porque el inquilino olvidó cerrar un grifo.
- Daños en los electrodomésticos por un uso incorrecto o falta de mantenimiento (por ejemplo, un horno estropeado por no haberlo limpiado).
Lista de comprobación: evita disputas por desgaste y daños
Aquí tienes una lista práctica, tanto para caseros como para inquilinos, para reducir al mínimo el riesgo de conflicto en la mudanza:
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Antes de la entrada:
- Acta de inspección (besiktningsprotokoll): realizad juntos una inspección minuciosa de la vivienda y documentad en un acta todos los daños y desgastes existentes. Fotografiad y grabad en vídeo todas las zonas relevantes.
- Firma: tanto el casero como el inquilino deben firmar el acta de inspección. Utilizad la firma digital con BankID (identificación electrónica sueca) para mayor seguridad.
- Conservación: guardad el acta de inspección en un lugar seguro.
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Durante el arrendamiento:
- Deber de cuidado: el inquilino tiene un deber de cuidado y debe mantener la vivienda.
- Daños: comunica cualquier daño al casero lo antes posible.
- Documentación: guarda los recibos de las reparaciones y del mantenimiento realizados.
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Antes de la salida:
- Limpieza: haz una limpieza de mudanza a fondo (flyttstädning).
- Inspección: realiza la inspección de salida junto con el casero. Compara el estado con el acta de entrada.
- Acta: documentad en un acta de salida cualquier daño o desgaste nuevo.
- Acuerdo: intentad llegar a un acuerdo sobre una eventual indemnización por los daños.
- Firma: ambas partes deben firmar el acta de salida.
El acta de inspección: tu mejor seguro
Sin un acta de inspección clara es casi imposible demostrar cuándo se produjo un daño. Para evitar la palabra de uno contra la del otro, deberíais siempre:
- Hacer una inspección de entrada: recorred toda la vivienda juntos. Fotografiad y grabad todo, especialmente las marcas ya existentes.
- Firmar digitalmente: documentad el estado por escrito y firmad con BankID (algo que la plataforma de Bofrid facilita).
- Hacer una inspección de salida: comparad el estado actual con el acta de la entrada.
Guía paso a paso para la inspección:
- Reservad una cita: fijad una hora para la inspección con suficiente antelación a la entrada o la salida.
- Recorred la vivienda: revisad cada habitación con detalle.
- Documentad: anotad todas las observaciones en el acta. Haced fotos y vídeos claros.
- Sed minuciosos: no paséis por alto ningún detalle. Revisad también los electrodomésticos y las instalaciones.
- Firmad: firmad el acta digitalmente con BankID.
La fianza y su devolución
La deposition (fianza) funciona como garantía para el casero por si se producen daños o si el inquilino no ha limpiado como es debido. Si las partes no se ponen de acuerdo sobre un importe, el casero debería poder presentar presupuestos o facturas de lo que cuesta reparar el daño (teniendo en cuenta el åldersavdrag, la deducción por antigüedad). El åldersavdrag significa que el inquilino no tiene que pagar el precio íntegro de algo nuevo si, por ejemplo, hay que cambiar un suelo.
Consejo: a través de Bofrid, los pagos y las fianzas se gestionan de forma segura, lo que...
Preguntas frecuentes (FAQ)
- ¿Qué pasa si el casero y yo no nos ponemos de acuerdo? Si no llegáis a un acuerdo, podéis dirigiros a Hyresnämnden (el Tribunal de Arrendamientos) para una mediación.
- ¿Cuánto tiempo tiene el casero para devolver la fianza? El casero debería devolver la fianza en un plazo razonable tras la inspección de salida, normalmente de 1 a 2 semanas.
- ¿Puede el casero cobrar por el desgaste normal? No, el casero no puede cobrar por el desgaste normal.
- ¿Qué hago si descubro un daño después de mudarme? Contacta con el casero de inmediato y documenta el daño con fotos.
- ¿Cubre el seguro de hogar los daños en el piso de alquiler? Sí, tu seguro de hogar (hemförsäkring) suele cubrir los daños que hayas causado en la vivienda de alquiler, pero puede haber una franquicia. Revisa las condiciones de tu póliza.
Leyes y normas importantes
La hyreslagen (capítulo 12 del Jordabalken, el Código de Bienes Inmuebles sueco) regula la relación entre el casero y el inquilino. Es importante conocer los propios derechos y obligaciones según la ley. Hyresnämnden (el Tribunal de Arrendamientos) es un organismo público que puede ayudar en los conflictos entre casero e inquilino. Konsumentverket (la Agencia Sueca del Consumidor) también ofrece información y consejos para inquilinos.
Estando bien informados y siendo minuciosos, tanto caseros como inquilinos pueden evitar conflictos innecesarios y asegurar un proceso de alquiler sin sobresaltos.




